Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Sacar los trapos al sol.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Caridad y amor no quieren tambor.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
El que se brinda se sobra.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Va como honda que lleva el diablo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Mucho preito hace mendigo.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
A cada paje, su ropaje.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Palabras blandas te pondrán en andas.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
El diablo nunca duerme.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.