Mal se conforma con el viejo la moza.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Pedir peras al olmo.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Comida que escasea, bien se saborea.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
El que persevera triunfa.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Mujer con toca, dos veces si.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El abismo lleva al abismo
Por San Andrés, corderillos tres.
No seas mono, porque te bailan.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Nunca falta Dios a los pobres.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Al freír será el reír.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Cada palo que aguante su vela.
Callar y callemos que todos de barro semos.
De pequeñico se doma al mimbre.