Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Albacete, caga y vete.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Ande o no ande, caballo grande.
O errar o quitar el banco.
A chico caudal, mala ganancia.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
La bondad, quien la tiene la da.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Estoy en un callejón sin salida.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Buena condición vale más que discreción.
Para colmo de males, tratar con animales.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Cada cosa nace para su semejante.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
A los enemigos bárreles el camino.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.