¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Esta de mírame y no me toques.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Mano lavada, salud bien guardada.
El mandar no admite par.
Bailar con la más fea.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Primero la obligación y luego la devoción.
Saber más que Merlín.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
A cautela, cautela y media.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Lo que no está prohibido está permitido.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Llaga incurable, vida miserable.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Contra el flato, bicarbonato.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.