Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Vino con tomate no es un disparate, y si éste es frito, mejora tu vinito.
Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Pronto y bien no hay quien.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Nada puede dar quien nada tiene.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
El amor no hace hervir la olla
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Patada de yegua no duele.
Dos cabezas piensan más que una.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.