En tu casa, hasta el culo descansa.
Un real de deuda, otro acarrea.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Los de Morón como son, son.
Buscarle cinco pies al gato.
El sueño quita el hambre.
Quien destaja no baraja.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Son nones y no llegan a tres.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
A catarro gallego, tajada de vino.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
El que no cae no se levanta.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El burro al ratón le llamó orejón.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Con pelito... no hay delito.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El que no arriesga, no pasa el río.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Una maravilla, con otra se olvida.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Nadie muere motón.