El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Amores reñidos, los más queridos.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El hambre es una fea bestia
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
¿Usted qué come que adivina?
Mejor prevenir que lamentar.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Los dioses ayudan al que trabaja
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Ya me cansé de descansar.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Cuentas claras conservan amistades.
A lo hecho, pecho.
Ahora sí se monto la gata en la batea
El hombre casado, ni frito ni asado.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Un protector es como un manto.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Roma, acuerdos y locos doma.
A buen salvo está el que repica.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Músico pagado no toca bien.
El hábito no hace al monje.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Estar armado hasta los dientes
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
La fe no tiene miedo.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
La Cruz, la viña reluz.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El que mal anda, mal acaba.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro