El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Las grandes penas no se quejan.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Gato enratado no quiere pescado.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Hay amores que matan.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
La labranza no tiene acabanza.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Desde torre o azotea, bien se otea.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
El que está a las duras, está a las maduras.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Junio brillante, año abundante.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
De perdidos, al río.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Agua en cesto se acaba presto.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Disfruta solo los placeres del momento.