Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Ojo al parche.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Sin pito y sin flauta.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Araña de día, carta o alegría.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Esto es pan comido.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El mejor sol es el que calienta hoy
El buen vecino, arregla el camino.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Hacer el agosto.
Palabras señaladas no quieren testigos.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Entre menos burros, más choclo.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.