Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Es gusano de la misma guayaba.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
No lo hurta, lo hereda.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Marido muerto, otro al puesto.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
La llaga sana, la mala fama mata.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Dios tarda, pero no olvida.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Sin viento no hay oleaje.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Dos perros pueden matar a un león.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
La costumbre vence a la ley.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Hay que sufrir para merecer.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Donde lo hay, se gasta.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Lo que abunda no daña.
Gente parada, malos pensamientos.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Grandotas aunque me peguen.
Obra con amores y no con buenas razones.
Fuiste doncella y viniste parida.