El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Después de la guerra, todos son generales.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
El que quiere subir inventa la escalera.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Hacer castillos en el aire.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Con pedantes, ni un instante.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Consejo tardío, consejo baldío.
Campo florido, campo perdido.
No falta un burro en un mal paso.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Mal se cuece olla que no se remece.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Más se junta pidiendo que dando.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Fiado has, tu pagarás.
En Octubre, la oveja cubre.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Casa chica infierno grande.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
El verano muere siempre ahogado
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Cazador y cazado confían en Dios.
Obra acabada, maestro al pozo.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
No es quejido, sino que jode.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Nunca es mal año, por mucho trigo.