Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Els lladres grans enforquen als petits.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Al son que le toquen bailan.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Dinero llama a dinero.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Una y no más Santo Tomás.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
De mercader a ladrón, un escalón.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Nunca segundas partes fueron buenas.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Cada día trae su propio afán.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Caballo que alcanza, pasar querría.
No hay medicina para el miedo.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Más vale odiado que olvidado.
El perezoso siempre es menesteroso.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Nada es bello excepto la verdad
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
De todos modos, Juan te llamas.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Amor nunca dice basta.
El buen paño dentro del arca se vende.
Carne de cochino, pide vino.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Para San Matías se igualan las noches con los días.