La llaga sana, la mala fama mata.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
No lo hurta, lo hereda.
El que habla es el que peca.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Marido muerto, otro al puesto.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Dos perros pueden matar a un león.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Dios tarda, pero no olvida.
La costumbre vence a la ley.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Sin viento no hay oleaje.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Hay que sufrir para merecer.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Fuiste doncella y viniste parida.
Obra con amores y no con buenas razones.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Lo que abunda no daña.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Grandotas aunque me peguen.
Donde lo hay, se gasta.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.