¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Demasiada amistad genera enfados
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Cada burro apechuga con su carga.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Hay que leerle la cartilla.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Cuando canta la rana, buena semana.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
La respuesta más rápida es la acción.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
No hay pero que valga.
La palabra emitida no puede recogerse.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Bien urde quien bien trama.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Bandera vieja, honra capitán.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
A la hija, tápala la rendija.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
El burrito siempre busca pastito tierno.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
A la fortuna, por los cuernos.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.