Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Hacerle a uno la pascua.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El cobarde vive, el valiente muere.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
La bonanza amenaza borrasca
Los pies van donde va el corazón
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Para San Antón, gallinita pon.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Hacer un viaje y dos mandados.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Tres al saco y el saco en tierra.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Para todo perdido, algo agarrado.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Principio quieren las cosas.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Molino cerrado, contento el asno.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
A gran chatera, gran pechera.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Hasta la salud necesita descanso.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Feria de loco es el mundo todo.