Fiar, en Dios y en otro no.
A ruin, ruin y medio.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Ir de capa caída.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Hay que leerle la cartilla.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Cuando canta la rana, buena semana.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
La respuesta más rápida es la acción.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
No hay pero que valga.
Bien urde quien bien trama.
A la fortuna, por los cuernos.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
El burrito siempre busca pastito tierno.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
A la hija, tápala la rendija.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Bandera vieja, honra capitán.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Nunca falta de que reírse.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
La palabra emitida no puede recogerse.