Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Abad y ballestero, mal para los moros.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Ni llueca eches que pollos saques.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Hacer buenas (o malas) migas.
Le dijo la sartén al cazo.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
A burra vieja, albarda nueva.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
La belleza es un reino que dura poco
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El que mucho abarca, poco acaba.
Hoy por ti, mañana por mí
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Al mal año, tarria de seda.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Dos fuentes, dos ríos.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Es mejor sudar que temblar
La muerte, al pobre no se atreve.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.