A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Quien desprecia, comprar quiere.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Volverse humo.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
El caballo viejo conoce bien el camino.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La lengua queda y los ojos listos.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Quien mal cae, mal yace.
La gloria del amante es la persona amada.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Leerle a uno la cartilla.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
De padres cantores, hijos jilgueros.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
La adoración es una admiración trascendental
A cada ermita le llega su fiestecita.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Cada santo tiene su candela.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La religión cala siempre en los estratos pobres
El que algo debe, no reposa como quiere.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.