Pobreza y amor son difíciles de disimular
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Quien come aprisa, come mal.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Qué bien canta María después de la comida.
Una mentira, madre es de cien hijas.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Aseada aunque sea jorobada.
El relajo es dulce después del trabajo.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Hombres de noche, muñecos de día.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La necesidad hace maestros.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
El buey ruin pereceando se descuerna.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Abril llovedero, llena el granero.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Arandino, borracho fino.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Mal suena el Don sin el din.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Ofrecer el oro y el moro.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.