No hay medicina para el miedo.
Viejo es Pedro para cabrero.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
A barco viejo, bordingas nuevas.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Beber y comer buen pasatiempo es.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Dar de comer al diablo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Comida hecha, amistad deshecha.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.