A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
A la vejez aladares de pez.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Al desdén con el desdén.
La mujer y la gallina, pequeñina.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Buenas razones cautivan los corazones.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
A gran prisa, gran vagar.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Se queja más que la llorona.
Alegría amagada, candela apagada.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Hablar por referencias es casi mentir.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Agárrate, que hay curvas.
A gato viejo, rata tierna.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
El cebo es el que engaña, no la caña.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.