Si los tontos volaran, quince años nublado.
Con el metro que midas, te medirán.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Llamame tonto y dame pan.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
A burra vieja, albarda nueva.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
La fantasía es el reposo del alma
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
De sabios es cambiar de parecer.
Salud y fuerza en el canuto.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
El triunfo de los crueles es breve
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Hablen cartas y callen barbas.
¿Queres dormir al sueño?
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Abril, lluvias mil.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Gallo viejo con el ala mata.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Reino dividido, reino perdido.
No juzgues el barco desde tierra
Arrimar uno el ascua a su sardina.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
A veces se llora de alegría.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas