La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Matar dos pájaros con una piedra.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Las palabras no cuestan plata.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
A feria vayas que más valgas.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Matar un tigre.
Frijoles con coles, pedos a montones.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
A ama gruñona, criada rezongona.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El hambre aguza el ingenio.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
No existen desgracias razonables
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Las indirectas del padre Cobos.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda