Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
La verdad sale en boca de los niños.
La intención es lo que vale.
El amor mueve montaña.
Ama al grado que quieras ser amado.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
De cuentos suele irse a chismes.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Pensando en pajarito preña'o
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Tentar la huevera a las gallinas
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Amor con amor se paga.
Para ser bella hay que ver estrellas
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Más vale prevenir que curar.
Un juego de cartas se juega con dinero
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Una sola vez no es costumbre.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Estar como caimán en boca de caño.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Tras cada pregón, azote.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!