Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Nunca llueve a gusto de todos.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Amor y muerte, nada más fuerte.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Encontrar al perro en la olla
Burlas que son veras, otro las quiera.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
A bestia loca, recuero modorro.
A llorar al cuartito.
Perros raspan, pero la caravana passa.
pajero como tenedor de oveja.
Hasta los animales se fastidian.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Amores añejos acaban con los pellejos.
El que necesita, te visita.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
El que la hace, la paga.
Lo raro es caro.
Atender y entender para aprender.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
El pez muere por su propia boca.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Es de bien nacido ser agradecido
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.