La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Año de endrinas, año de espinas.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
No hay caldo que no se enfríe.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Buena es la regla, si la regla es buena.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
La voz del asno no pasa del tejado.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Río cruzado, santo olvidado.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Alabar y callar para medrar.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Perro viejo no ladra en vano.
A casa vieja, portada nueva.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
El que las sabe, las tañe.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.