Cuervos vienen, carne huelen.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Son muchos los hijos del muerto.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Quien bien ata, bien desata.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Año de pitones, año de cabrones.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
La belleza siempre tiene razón
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Dame pan y dime tonto.
La imagen de la amistad es la verdad
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Tropezando se aprende a caminar.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
El buen mosto sale al rostro.