¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Trabajo empezado está medio hecho
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Confesión obligada, no vale nada.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Zorra vieja no cae en la trampa.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Alma sin amor, flor sin olor.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Bonito era el diablo cuando niño.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.