Buen lector, mal escribano.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Vida sin amor, años sin verano
Abril llovedero, llena el granero.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
A quien presta nada le resta.
Donde entra beber, sale saber.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Año de brevas, nunca lo veas.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Todo amor tiene su gasto
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El que es pendejo ni de dios goza.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Tu hablar te hace presente.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Amor de niña, agua en cestillla.
De pena murió un burro en Cartagena.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.