Para torear y casarse hay que arrimarse.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
La cara del santo hace el milagro.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El blanco hielo de agua es mensajero
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Bien está lo que bien acaba.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Es tonto, pero se mete en casa.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Nunca con menores, entables amores.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
El hombre haragán trabaja solo al final.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Dichosos los ojos que te ven.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
La respuesta más rápida es la acción.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
El que quiera peces que se moje el culo.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El gañán y el gallo, de un año.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Al fisgón cuando menos un trompón.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.