De aquí a mañana, muchas horas hay.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Llenarle la cuenca a alguien.
Agua tardera, agua maicera.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Corre más una loca en chanclas.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Cuerpo descansado, dinero vale.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Del mal vino, buena borrachera.
A amo ruin, mozo malsín.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Lo tragado es lo seguro.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Un indio menos, una tortilla mas.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
No habiendo lomo, de todo como.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Jornada emprendida, medio concluida.