En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
El nosotros anula el yo.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Dar una de cal y otra de arena.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
La zorra vieja en el lazo se mea.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Amor de asno, coz y bocado.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
No todo es miel sobre hojuelas.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Tenés cola que te machuquen.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Dar un cuarto al pregonero.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Bien convida, quien prestó bebe.
Donde las dejan, las cobran.
Volverse la albarda a la barriga.
Mejor prevenir que lamentar.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Donde pan comes migas quedan.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Nunca falta un roto para un descosido.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.