Pan no mío, me quita el hastío.
Matar un tigre.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Fue por lana y salió trasquilado.
El pobre de su pobreza no sale.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
La boda de los pobres, toda es voces.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
A la vejez aladares de pez.
El buen mosto sale al rostro.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Enero desaloja las camas
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Irse con la soga entre los cachos.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Pan y vino andan camino.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.