Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Los pensamientos no pagan peaje
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Viejo con moza, mal retoza.
Matar dos pájaros con una piedra.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Me dejó como la guayabera.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Grano a grano, se llena el granero.
En la cancha se ven los gallos.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Cantad al asno y soltará viento.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
El amor es ciego.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Como canta el abad responde el monaguillo.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
El dar y el tener, seso ha de menester.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
En tiempo de campaña, apaña.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.