Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
La barca pasa, pero el río queda.
Acá como allá, y allá como acá.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
El sueño quita el hambre.
Tres al saco y el saco en tierra.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El que se queja, sus males aleja.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Dos fuentes, dos ríos.
Por las vísperas se conocen los santos.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Río cruzado, santo olvidado.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Confesión hecha, penitencia espera.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Las prendas de ropa son alas.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Faldas largas, algo ocultan.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
No te asombres por poca cosa.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A ruin, ruin y medio.
Voy a ir hacer un mandado.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
A palabra necias, oídos sordos.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Palabras sin obras, barato se venden.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Nos ha jodido mayo con no llover.