Lo estancado se pudre.
Junta de pájaros, agua segura.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Casa cerrada, casa arruinada.
Muchos Trueno y nada de auga.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Tentar la huevera a las gallinas
Las palabras no cuestan plata.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Te pido hojas y me traes ramas.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Los dioses ayudan al que trabaja
La vida es así, y el día es hoy.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Más verga que el Trica programando.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Donde se está bien nunca se muere
Haceos miel y comeos han las moscas.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Deja la h de ayer para hoy.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
No se me olvidará mientras me acuerde.
¿Fiado?. Mal recado.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Si un árbol cae, plantas otro.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Cual el año, tal el jarro.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.