Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Si vives de fiado, vives señalado.
Tener un hambre de lobo.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Virgo viejo, puta segura.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Una flor no hace primavera.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Quien mucho da mucho recibe.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Las obras, con las sobras.
Cada uno con su humo.
Bien haya quien a los suyos se parece.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Salud perdida, salud gemida.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Más vale prevenir que curar.
Ítem de lista viñeteada
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Una sola araña cien moscas apaña.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Reniego de señora que todo lo llora.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.