Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Si un árbol cae, plantas otro.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Tanto nadar para morir en la orilla.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Baila más que un trompo.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
El cantar, alegra el trabajar.
A fullero, fullero y medio.
El amor y el reloj locos son.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Cuando tu ibas, yo venia.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
A camino largo, paso corto.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El nuevo paga novicial.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
En toda casa hay muchas mudanzas.
Gente parada, malos pensamientos.
Quien mucho desea, mucho teme.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Cree el fraile que todos son de su aire.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Echarle mucha crema a sus tacos
Más vale poco que nada.
Hacer un viaje y dos mandados.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Hermanos hay tanto por hacer!
A la noche putas y a la mañana comadres.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Reino dividido, reino perdido.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.