Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
No te fíes del sol del invierno.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Con los años viene el seso.
El tiempo lo arregla todo
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Boca de miel y manos de hiel.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
De petaca ajena, la mano se llena.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Cada día, su pesar y su alegría.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Achaque el viernes por comer carne.
De los muertos no se hable sino bien.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Lo escaso es siempre lo más bello.