Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Adonde no te llaman, no vayas.
Del reir viene el gemir.
A casa nueva, puerta vieja.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
La monotonía genera aburrimiento
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Peor es mascar lauchas
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Dios nos libre de un ya está hecho.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Buena vida, arrugas tiene.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
La intención es lo que vale.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
La fantasía es más veloz que el viento
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
De día y con sol.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Dios, si da nieve, también da lana.
Ofrecer el oro y el moro.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Hacer de su capa un sayo.