De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Necio que sabe latín, doble rocín.
El triunfo de los crueles es breve
Pascua pasada, el martes a casa.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
No solo de pan vive el hombre.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Alza en Mayo y bina en Junio, cogerás poca paja y grano ninguno.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Ir por lana y volver trasquilado.
Años de nones, muchos montones.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
A mi, mis timbres.
Hacer la del humo.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El ave canta aunque la rama cruja.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Bodas largas, barajas nuevas.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Come y bebe, que la vida es breve.