Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
La nieve en Diciembre es de hierro.
También de alegría se puede morir
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Abril, siempre fue vil.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
A bestia loca, recuero modorro.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
A tres azadonadas, sacar agua.
Para enero, oliva en el brasero.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
La fantasía es el reposo del alma
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Bailar la trabajosa.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El llanto sobre el difunto.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Al rebuznar se verá quien no es león
El día nunca retrocede de nuevo.
Juramento, juro y miento.
De Jaén, o fuleros o malajes.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Quien canta, su mal eta.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Tu hablar te hace presente.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
El que siembra, cosecha.
Nunca te duermas en los laureles.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.