Cada día trae su propio afán.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
No es bueno huir en zancos.
Amor de niña, agua en cestillla.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Rey nuevo, ley nueva.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El muerto delante y la griteria atrás.
Calles mojadas, cajón seco.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Invierno frío, verano caluroso.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
La voz del asno no pasa del tejado.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
El sol de enero, poco duradero.
Agarrando aunque sea fallo.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
La noche para pensar, el día para obrar.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Chicharra que canta, calor adelanta.
Domingo sucio, semana puerca.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Amigo reconciliado, doble enemigo
A cada cerdo, le llega su sábado.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Ama, perdona y olvida.
La hermosa mujer, es una buena mujer.