Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
De perdidos, al río.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Gota a gota, la mar se agota.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Sin harina no se camina.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Está mal pelado el chancho.
Más peligroso que mono con navaja.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Vivir es morir lentamente.
La risa va por barrios.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El pez grande se come al chico.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
En casa pobre, pocos cuentos.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
De enero a enero, el dinero es del banquero.