El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Niños y viejos, todos son parejos.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
La soga se rompe por lo más fino.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Perro que ladra no muerde.
La madurez solo se vive una vez.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
El avariento nunca está contento.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Esta bien; pero podría estar mejor.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Obra acabada venta aguarda.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Indio comido indio ido.
La soga quiebra por lo más delgado.
Quien hijos ha, no reventará.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
El que canea, no calvea.
Detrás de los picos van los chicos.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Parva trillada, parva beldada.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
El buey solo bien se lame.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El interés mata la amistad
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
A gran calva, gran pedrada.
Haces mal, espera otro tal.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.