El que trabaja, no come paja
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
A la hora de la quema se verá el humo.
Ir por los extremos no es de discretos.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
El que huye, obedece.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Según serás, así merecerás.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
El perro que raspa,no muerde.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Al mal dar, tabaquear.
Por un oído le entra y por otro le sale.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Saber de pobre no vale un duro
Mata, que Dios perdona.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Por un clavo se pierde una herradura.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Quien hizo una, hará ciento.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Buena madera, buen oficial espera.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
muero Marta, y muero Harta.