El que regala, no vende; pero sorprende.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
La fuerza no es un remedio
Bandera vieja, honra capitán.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Mal apaña quien no engaña.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
En casa llena presto se guisa la cena.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Poco mal y bien quejado.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Las penas no matan, pero rematan.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Gran tocado y chico recado.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Va como honda que lleva el diablo.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Piedra que rueda, no crea moho.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.