El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Necio por natura y sabio por lectura.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Alba roja , vela moja.
Costumbre hace la ley.
Cada sendero tiene su atolladero.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Sobre advertencia no hay engaño.
Todo se pega, menos la hermosura.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
El papel puede con todo.
Quien no tiene, perder no puede.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Justicia y no por mi casa.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Buena es la linde entre hermanos.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Quien vende barato vende doblado.
El que da primero da dos veces.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Una buena bota, el camino acorta.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
En guerra avisada no muere gente.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
La agonía es larga pero la muerte es segura.