El que sabe, sabe y el que no aprende.
Comer en bodegón y joder en putería.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Dando dando, palomita volando.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Te voy a dar más cera que la que arde.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Buen amigo es el dinero.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
No oigo, soy de palo.
No te acostumbres a lo que no dure.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Los burros se buscan para rascarse.
Rey determinado no ha menester consejo.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
La rueda de la fortuna nunca es una.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Más vale bien amigada que mal casada.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Cada cual sabe de la pata que cojea.