No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Hablar a tiempo requiere tiento.
A caballo nuevo jinete viejo.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Cada gusto cuesta un susto.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Aguja que doble, para sastre pobre.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Padecer cochura por hermosura.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
El corazón es un guía que los pies siguen
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Por San Andrés, corderillos tres.
La muerte es imprevisible.
Hijo de gato caza ratón.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
La vida es un soplo.
No hay mal que por bien no venga.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Quien empiece el juego que siga con él
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
La buena ropa abre todas las puertas.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Cuidado con la adulación
Sin segundo, no hay primero.
Más vale loco que necio.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos